España se convierte en el primer productor ecológico de la UE

España se convierte en el primer productor ecológico de la UE

Sabemos que una de las tendencias de consumo en España durante 2019, ha sido la demanda de productos ecológicos y marcas que ofrezcan productos artesanales y respeten el medio ambiente en su empaque.

Teniendo esto en consideración, no es difícil descifrar los resultados del último informe sectorial presentado por la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (CESCE), donde se indica que España es líder en la producción ecológica de la Unión Europea y además ocupa el lugar número 4 a nivel a nivel mundial.

¿A que nos referimos con producción ecológica?

Se trata de un sistema de gestión aplicado a la producción alimentaria que combina un gran nivel de biodiversidad con las prácticas ambientales adecuadas para la preservación de los recursos naturales.

También se incluye una serie de normas sobre el bienestar animal, que dan como resultado un producto alimenticio conforme con las preferencias y necesidades de un determinado grupo de consumidores que muestran preferencia por la compra de productos fabricados a base de procesos naturales, sustentables y libres de sustancias nocivas tanto para la salud de las personas como para el balance del medio ambiente.

La producción ecológica es una práctica regulada por la UE desde el año 1993. Aunque recién comienzan a ser notorios los resultados, se trata de un conjunto de acciones progresivas que se han aplicado durante más de una década y que incluyen el etiquetado adecuado de los productos, reglamentos sobre el uso de plásticos en los establecimientos minoristas, reglas de empaquetado y mucho más.

Toda la producción tiene vigilancia y control oficial, por medio del Plan Nacional de Control Oficial de la Cadena Alimentaria (2016-2020).

Cultivos ecológicos ocupan el 8% de la tierra útil

Madrid es el epicentro mundial del consumo de productos ecológicos y en general, España se ha convertido en líder de la producción ecológica de la Unión Europea, ocupando además el cuarto lugar en el mundo.

2,1 millones de hectáreas son utilizadas para estos cultivos, lo que supone un 8% de la tierra agraria útil de la nación. Una cifra sin duda impresionante, resultado de un esfuerzo conjunto entre el consumidor, las cadenas de distribución, el Estado y los productores agropecuarios.

Los productos “Bio”” están atravesando un buen momento, ya que tienen gran aceptación y demanda entre el consumidor, siendo una tendencia de consumo presente en el mercado durante los últimos tres años.

Datos de Kantar Worldpanel, revelan que el consumo de productos ecológicos tuvo un crecimiento del 19% durante el año 2018. La demanda de los mismos ha abierto oportunidades a los retail, cadenas de supermercados y grupos exportadores.

A la tendencia se suman productos más allá del rubro alimentario. Empresas de diferentes sectores han desarrollado propuestas de ecopackaging, textiles, cosmética, vinos, productos de salud y bienestar general, fabricados bajo un modelo de producción sostenible.

El consumo de los mismos parece una tendencia que se mantendrá vigente en España y el mundo por los siguientes años.

El consumo de productos ecológicos en España

El consumo de productos ecológicos en España

El mercado de los productos ecológicos ha mantenido un crecimiento sostenido durante los últimos años. Durante 2018, el consumo de productos “Bio” tuvo un aumento del 14% y para 2018 fue de 19%. Con estas cifras, España se ha convertido en uno de los mercados que más consume productos ecológicos, entrando entre los 10 primeros lugares a nivel mundial.

Lo anterior, se desprende de los datos  entregados por el informe presentado por Organic in Europe, Prospects and Developments. Desde nuestro blog, hemos seguido esta tendencia de consumo muy de cerca y hemos sido testigos del aumento en la compra de productos ecológicos en los hogares españoles.

España en el Top 10 del consumo de productos ecológicos

España se ha convertido en una potencia con respecto al tema de la producción ecológica. Su labor de más de una década desarrollando la regulación del sector, colocando incentivos a los productores e incentivando el consumo entre sus ciudadanos, ha hecho que la nación se convierta en uno de los 10 mercados que más consume esta clase de producto.

Además de esto, España encabeza la UE en cuanto a producción ecológica y ocupa el cuarto lugar a nivel mundial, con 8% de sus tierras agrícolas destinadas a los productos ecológicos.  Según datos ofrecidos por Kantar Worldpanel, el consumo de productos “eco” tuvo un crecimiento del 19% durante el año 2018, aunque algunas otras firmas lo colocan en un 24% aplicando diferentes parámetros de medición.

Lo importante es que la aceptación en el mercado es evidente, resultado de un esfuerzo conjunto entre diferentes actores y que responde a un marco legal claro, desarrollado y perfeccionado a lo largo de la última década.

Galicia tiene el mayor ritmo de crecimiento

Aunque Madrid parece el centro de la demanda, es Galicia la verdadera protagonista. Su ritmo de crecimiento es bastante saludable y resalta por la diversidad de productos que se han desarrollado.

Vinos, quesos, yogur, cerveza,  jamón, zumos, conservas, frutas, huevos, carne, galletas, mermeladas, té y productos de repostería son parte de la oferta que entrega la localidad, sin embargo, el producto más destacado es la leche. Con un 50% de la producción nacional de leche ecológica, Galicia destaca en el mercado nacional.

Queda mucho camino por recorrer

Aunque el consumo de estos productos se mantiene en crecimiento y su aceptación es cada vez mayor, el nivel de penetración de los alimentos ecológicos en España a un es conservador respecto a otros mercados de la UE.

En España, se estima que solo 42% consume productos ecológicos, mientras que la media entre los países europeos es de 80%. Hay ciertas variaciones locales, por ejemplo, en Cataluña la penetración es mayor, con un 53% de personas que incluyen productos “Bio” y “Eco” en sus carritos de compra.

Todo esto va dependiendo de la masificación de los puntos de venta, ya que hasta ahora los grandes supermercados no habían incentivado demasiado el mercado, dejando que la distribución de estos productos quedara en manos de pequeños retailers especializados.

El futuro del sector retail en España

El futuro del sector retail en España

Las empresas del sector retail en España han notado grandes cambios en el paradigma del papel del consumidor en el proceso de compra. Mucho tiempo había pasado sin grandes innovaciones en el sector, pero el año 2019 fue crucial para la sustentabilidad del sector.

Actores en todos los niveles, desde productores, pasando por pequeños revendedores hasta las grandes cadenas de supermercado se han dado cuenta que el papel del consumidor era fundamental, de ahí que se han renovado las estrategias de fidelización, se busca cercanía e inmediatez y se han implementado diferentes innovaciones como formas de pago más eficientes y el salto hacia el comercio electrónico.

Uso de la tecnología

Muchas empresas del sector retail en España han advertido que la implementación de tecnología no solo se trata de un complemento, sino que se ha convertido en una necesidad fundamental.

Acelerar los procesos de compra y diseñar una experiencia de compra que favorezca la lealtad hacia las marcas es una necesidad evidente.

De ahí que la el uso de tecnología en el punto de venta, la realidad aumentada, inteligencia artificial, los medios de pago alternativos y muchas otras innovaciones tecnológicas se hagan cada vez más presentes dentro del sector minorista.

Igualmente, la necesidad de conectar con los usuarios es evidente, por lo que casi ninguna marca se ha vuelto ajena al desarrollo de comunidades virtuales en las redes sociales, aplicaciones móviles y desarrollo de plataformas de comercio electrónico que faciliten la vida de sus clientes.

Calidad de las posesiones en lugar de cantidad de productos comprado

Uno de los cambios más grandes que ha habido en el mercado español, luego de la lenta recuperación económica tras las crisis de las últimas décadas, ha sido la eliminación del gasto compulsivo en el consumidor promedio.

Tras la crisis, los ciudadanos comenzaron a cuestionar la necesidad de adquirir gran cantidad de productos, migrando hacia una tendencia de consumo más consciente. Las compras ahora son medidas e intencionadas, de modo que importa muy poco la cantidad de productos que se compra, ya que tiene más valor la calidad de las posesiones.

Los bienes adquiridos aportan estatus, pero la experiencia en si misma va mucho más allá del precio; ahora se valora más el proceso de fabricación, la exclusividad, la calidad de los materiales y las posibilidades de personalización.

Lo anterior ha dado paso al desarrollo de productos únicos y artesanales, cuyos procesos de producción resultan respetables con el medio ambiente, algo que se ha convertido en la principal tendencia de consumo de los últimos tres años.

Esto no solo se aplica al sector alimentario, sino que puede verse en la industria textil, del calzado, los complementos, hogar y decoración.

El sector retail en España ha tenido que adaptar su modelo de negocio y evolucionar. Una de las propuestas más frecuentes del sector, ha sido atender la demanda generada por el consumidor interesado en productos eco-friendly, el comercio justo y los productos de disponibilidad limitada o exclusiva.