importación de frutas y hortalizas en España

Situación actual de la importación de frutas y hortalizas en España

La importación de frutas y hortalizas y hortalizas en España mantiene su tendencia de crecimiento. Durante el primer trimestre de 2021, el crecimiento en las importaciones de estos rubros tuvo un ascenso de 9.4% según la información brindada por FEPEX – Federación Española de Asociaciones de Productores y Exportadores de frutas, hortalizas, flores y plantas vivas.

Según FEPEX, las importaciones de inicios de 2021 se situaron en 2,3 toneladas que ascienden a un valor de 2.166 millones de euros, lo que representó un crecimiento superior al 9% con respecto al año anterior, manteniendo la tendencia alcista que ha caracterizado al sector durante los últimos años.

¿Cuáles fueron las categorías más destacadas?

De las toneladas de alimentos importados, destacaron las papas, judías, tomates, pimientos y cebollas. En lo que respecta a las frutas, lo más importado fueron manzanas, peras, aguacates y plátanos, pero fue la sandía quién llamó la atención, con un incremento de 330 toneladas en su importación.

La mayor parte de las frutas y hortalizas que ingresan a España producto de importaciones, provienen de la Unión Europea, representando un 46,7% de total importado por la nación. Marruecos y Costa Rica son los dos proveedores principales de hortalizas, seguidos de Italia y Países Bajos.

Ahora bien, ¿qué ocurre con las exportaciones de frutas y hortalizas desde España?

España tiene un buen equilibrio comercial en lo que respecta a importaciones y exportaciones. Si bien la importación de frutas y hortalizas mantiene una tendencia alcista, la realidad es que la exportación de frutas también gozó de incremento durante el 2021, manteniendo en equilibrio la balanza.

De acuerdo con FEPEX, España exportó un total de 846.283 toneladas de frutas hasta junio de 2021, una cifra que indica crecimiento de 22% respecto al año anterior. Algunos de los productos que incrementaron su salida en el mercado internacional fueron las frutillas, el arándano, frutas de hueso (exceptuando melocotones y albaricoque), nectarina, ciruelas y cerezas.

En el caso de las hortalizas, el volumen de exportación si tuvo una caída en volumen, pero mantuvo un crecimiento en el valor. El tomate, los pimientos, las zanahorias, coles y lechugas fueron los productos con mayor demanda en el mercado internacional.

Para FEPEX “los datos del mes de junio muestran un resultado positivo del valor obtenido por el conjunto de las exportaciones de frutas y hortalizas, pero reflejan situaciones dispares derivados en parte por los daños sufridos por la climatología adversa en algunos meses, y por el fuerte impacto de las importaciones de países terceros”.

Recordemos que Marruecos ha incrementado su participación en los mercados comunitarios, con una mayor cantidad de productos, lo que indudablemente afecta el desempeño local. A pesar de ello, el balance general ha sido positivo, pero el sector continúa necesitando herramientas e incentivos para enfrentarse a los grandes desafíos que se avecinan.

El reto principal de España para los siguientes años, será solventar el déficit tecnológico que tiene con sus competidores comunitarios y transitar hacia un modelo más sostenible, que cumpla con los criterio establecidos por en las recientes actualizaciones de la política agrícola común (PAC).

hábitos alimenticios de los españoles

Cambios en los hábitos alimenticios de los españoles

La dieta de los españoles ha variado notablemente durante los últimos dos años, especialmente a causa de la irrupción de la pandemia vírica durante 2020. Por obviedad, este cambio de hábitos alimenticios también ha propiciado transformaciones en la lista de compras, incentivando la demanda de determinados productos considerados como más naturales y beneficios para la salud.

Por supuesto, los cambios de hábitos alimentarios no se deben únicamente a la emergencia, sino a una combinación de factores, cambios sociales y paradigmas generacionales. Estos cambios, además de involucrar a las cadenas de comercialización (supermercados, mayoristas, transporte de mercancías, etc) también afectan a la propia industria agroalimentaria.

Un 40% de los españoles ha modificado sus hábitos alimenticios

Según la encuesta ‘Actitud y Adherencia a la dieta y estilo de vida mediterráneo’ efectuada por la  Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD), descubrió que un 40% de los españoles ha modificado sus hábitos alimentarios y cambiado sus costumbres para asumir un estilo de vida más saludable.

A pesar de ello, la misma encuesta señala que el 30% de los 1.500 participantes aseguró haber incrementado de peso desde el inicio de la pandemia a consecuencia del sedentarismo y el exceso de tiempo libre, episodios de ansiedad y otros factores que terminaron por dejar huella en sus medidas corporales.

Según la encuesta, algunos de los cambios más drásticos que ha dado la población, es el incremento en el consumo de alimentos como aceitunas, frutos secos, hortalizas y verduras. Por su parte, el consumo de bebidas alcohólicas sufrió un descenso considerable, aunque se estima su recuperación a niveles previos a la pandemia hacia 2023.

Otros cambios se han producido de manera gradual

Una de las grandes tendencias de consumo que se ha consolidado durante los últimos cinco años, es la mirada del consumidor hacia  lo saludable y todo aquello que resulte sostenible y/o ecológico. En este sentido, los productos locales y de fabricación artesanal han ganado relevancia en el mercado, ganándose un espacio en el carrito de compras semanales.

Otro gran cambio se refiere a la disminución del consumo de carnes rojas. Según datos de la Asociación Interprofesional Española de Carne Avícola – Avianza, la carne de ave ha pasado a convertirse en la más consumida de España, alcanzando 1,7 millones de toneladas producidas, excluyendo las importaciones.

El secretario de esta entidad, Jordi Monfort, menciona que “se ha reducido el consumo de carne fresca en los hogares españoles, con un descenso en torno al 17%”, pero también se observa la tendencia “en parte de la población a volver a consumir productos más naturales”. Tanto la FESNAD como Avianza, asegura que los cambios deberían vigilarse de cerca.

Se debería continuar incentivando la adopción de la Dieta Mediterránea como base de la alimentación, debido a sus cualidades nutricionales.

Así mismo, toda la industria agrícola y las cadenas de distribución contribuir en el mantenimiento de la disponibilidad de productos frescos en los establecimientos, única forma de garantizar que la población pueda mantener una alimentación saludable.

consumo de vino en 2022

5 tendencias que marcarán el consumo de vino en 2022

El sector vinícola se caracteriza por seguir tendencias definidas y estas tendencias tienen la capacidad de cambiar por completo la manera en que se consume en vino por parte de la población. Esto ocurre en todo el mundo y España no es la excepción, por lo que cualquier establecimiento retail que comercialice vinos, tendrá que estar al tanto de las tendencias.

Lo primero que llama la atención sobre los últimos informes del sector, es que el consumo de vino regresará a los niveles existentes antes del inicio de la emergencia sanitaria. Lo segundo, es que los cultivos ecológicos ganan relevancia, especialmente gracias a la importancia que tendrá la lucha contra el cambio climático durante la siguiente década.

¿Cuáles son las tendencias que marcarán el consumo de vino durante 2022?  

Con el 2022 a la vuelta de la esquina, es un excelente momento para repasar algunas de las novedades que podremos esperar el siguiente año, en relación al sector de bebidas alcohólicas, compuesto por los vinos, cervezas y espumosos, un segmento que evoluciona constantemente en nuestro país.

  1. Preferencia por los vinos procedentes de cultivos ecológicos

El tema del cambio climático ha calado fuerte en el consumido desde hace algunos años y renueva fuerzas durante 2022 y toda la siguiente década. Aumentará, tanto la preferencia del consumidor como los viñedos con cultivos ecológicos, desarrollados para ser totalmente respetuosos con el medio ambiente, los cuales han aumentado en España un 2,6% desde el año 2016.

  1. Vino rosado en auge

Los vinos rosados atraviesan su mejor momento, especialmente entre los jóvenes que buscan un vino visualmente atractivo y de sabor fresco. Son un híbrido, ya que no llegan a ser vino blanco ni tinto, una particularidad que cada vez gana más popularidad porque aprovecha las principales características de ambas clasificaciones.

  1. Innovación como forma de apalancamiento

Marcas jóvenes que han alcanzado una buena tasa de aceptación en su nicho de mercado, ahora utilizan sus recursos para apostar por la innovación y volverse marcas Premium para incrementar la satisfacción del consumidor. Este fenómeno se conoce como ‘Premiumización’ y es más característico del wisky, pero ahora podremos ver como los vinos y cervezas adoptan la tendencia.

  1. Canales online liderarán el crecimiento en el consumo

A pesar del regreso progresivo a la normalidad, el consumidor mantiene su preferencia por los canales de venta online. Las marcas nativas tecnológicas y aquellas que supieron aprovechar el auge del eCommerce durante el último año tendrán una oportunidad de oro para mantener su ritmo de crecimiento ya que la preferencia por los canales online se mantiene.

  1. Crecimiento de los vinos regionales

La calidad de las denominaciones regionales se han incrementado y esto ha hecho a aumentar su preferencia por parte del consumidor. Junto a esto, la conciencia por dar preferencia a los productos locales será una oportunidad enorme para impulsar el crecimiento de los pequeños productores y el desarrollo de nuevos expertos en vinos de denominación regional.