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Consumo de frutas y hortalizas

Leemos en Financialfood, el portal de los profesionales de la distribución y de la industria alimentaria, un artículo sobre el descenso en el consumo de frutas y hortalizas en los hogares españoles en el primer semestre del año, por su interés lo extractamos a continuación.

consumo de frutas y hortalizas

El consumo de frutas y hortalizas frescas en los hogares en el primer semestre de 2015 ha descendido un 6% con relación al mismo periodo de 2014, totalizando 3.973 millones de kilos y el gasto descendió un 1%, totalizando 5.480 millones de euros, según los últimos datos del Panel del Consumo Alimentario del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

El descenso del volumen consumido en los hogares se ha producido tanto en hortalizas como en frutas y en patata, mientras que el descenso del gasto es imputable principalmente a la patata, ya que el gasto en el conjunto de las hortalizas y de las frutas se ha estabilizado.

El consumo de hortalizas en el primer semestre se ha situado en 1.324 millones de kilos, un 7% menos, descendiendo las principales hortalizas consumidas en España como el tomate, con 290 millones de kilos (-3,4%), la cebolla, con 163 millones de kilos (-4%) o el pimiento con 94 millones de kilos (-11,5%), mientras que la demanda de lechuga ha aumentado con un 2%, totalizando 103 millones de kilos. El gasto en hortalizas frescas se ha estabilizado en el periodo analizado con 2.214 millones de euros (+0,3%).

Con relación a la patata, el consumo se redujo un 8% en volumen, totalizando 479 millones de kilos y el gasto se redujo un 13,5%, situándose en 303 millones de euros.

El consumo de frutas en el hogar bajó un 4,4% en el primer semestre totalizando 2.170 millones de kilos, atribuible al descenso de plátano con 280 millones de kilos (-5%) y mandarina con 152 millones de Kilos (-4,5%).

Para terminar de leer el artículo: Descendió el consumo de frutas y hortalizas en los hogares 

La sidra y su valor rejuvenecedor

La sidra marca tendencia

Leemos en Alimarket un artículo sobre la sidra, y su tendencia alcista en cuanto a crecimiento en su consumo, una tendencia que se observa desde hace ya un par de años. Por su interés lo extractamos a continuación.

La sidra marca tendencia

El incremento de consumo de la sidra en un 3,8%, en el ejercicio interanual cerrado en julio de 2015 -según los últimos datos oficiales publicados por Magrama- ha sido acogido con gran satisfacción por parte del Consejo Regulador DOP Sidra de Asturias que ve en este indicador una consolidación de los datos positivos que se vienen registrando desde hace dos años.

De hecho, según los registros del propio Consejo Regulador, durante este mes de agosto de 2015 las ventas han crecido un 5% respecto a agosto de 2014, mes en el que crecieron de forma espectacular un 20% respecto al mismo periodo de 2013, lo que pone en evidencia que se trata de un producto de tendencia que se está asentando en las preferencias de los consumidores.

A juicio de Reyes Ceñal, gerente del CRDOP Sidra de Asturias, “nos encontramos en una coyuntura muy favorable que se ha conseguido también gracias a los esfuerzos de todo el sector a la hora de comunicar las cualidades de este producto natural, artesanal, con cualidades diferenciales y a un precio muy competitivo”.

La imagen “positiva”, “renovada” y “moderna” que se percibe de este producto es otro factor que está propiciando el aumento de sus ventas, sobre todo, entre el público joven, segmento de la población en el que ha crecido considerablemente el consumo.

Seguir leyendo el artículo en: La Sidra, un producto de tendencia

El sector lácteo

Alimentación saludable: los lácteos

Leemos en la Web de El Economista un artículo relativo a los lácteos en el contexto de lo que denominamos «alimentación saludable», por su especial interés lo extractamos a continuación.

Lácteos

Los productos lácteos y el consumo de leche se incluyen con frecuencia como alimentos importantes en una dieta sana y equilibrada. Diversos estudios indican que el consumo principalmente de leche y yogur se asocia a una mejor puntuación en el índice de calidad de la dieta.

Sin embargo, en los últimos años, varias controversias surgen en torno a la ingesta de lácteos y pretenden poner en duda la necesidad de su consumo durante la edad adulta.

¿Qué hay de cierto en todo ello? Pues, a pesar de estas controversias, las evidencias científicas confirman la importancia nutricional de su consumo y refuerzan el posible papel en la prevención de varias enfermedades crónicas como las enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de cáncer, la obesidad y la diabetes.

Nutricionalmente, ¿qué nos aportan? Dado que no todos los productos lácteos aportan los mismos nutrientes, sólo me referiré a los beneficios de los lácteos que los dietistas-nutricionistas recomendamos dentro del contexto de una dieta saludable: leche, yogur y leches fermentadas, y con menor frecuencia los quesos -por su contenido en sal-.

Los productos lácteos siguen siendo una fuente dietética importante de nutrientes esenciales para la salud que son difíciles de obtener en una dieta donde el consumo de lácteos sea limitado o nulo. Estos aportan proteínas de alta calidad, calcio, fósforo, magnesio, zinc, yodo, potasio, vitaminas A, D, B12 y B2.

Sin embargo, el nutriente que por excelencia destacamos en los lácteos es el calcio. Es cierto que el calcio se puede obtener a través de otras fuentes alimentarias tales como verduras de hoja verde oscuro, algunos frutos secos, legumbres, pescados pequeños -por ejemplo, las sardinas- o aguas mineralizadas.

Pero, tanto la cantidad que aporta como su biodisponibilidad -facilidad para absorberse- no es la misma en comparación con el calcio procedente de alimentos lácteos.

Veamos con ejemplos concretos. El requerimiento medio estimado de calcio en mg/día según la edad es de 800mg/día -niños de 4 a 8 años-; 1.100 mg/día -niños/adolescentes de 9-18 años-; 800 mg/día -adultos de 19 a 50 años-; 1.000 mg/día -en mujeres a partir de los 51 años-.

Sólo el consumo de una ración de lácteos -una taza de leche o dos yogures: 250 cc- aportan aproximadamente 350 mg de calcio. Es decir, que sólo con una ración de lácteos se cubre del 32 al 44 por ciento del requerimiento de calcio que necesitamos. Por ello, los dietistas-nutricionistas recomendamos, consumir de dos a tres raciones de lácteos según la edad -sin considerar el embarazo y la lactancia cuya recomendación es superior-.

Con estas raciones recomendadas de lácteos estaríamos casi cubriendo la totalidad de nuestras necesidades de calcio diarias.

Si en lugar de tomar una taza de leche o dos yogures, preferimos sustituirlo por otros alimentos fuentes de calcio, deberíamos consumir por ejemplo 407g/día de espinacas, 325 g/día de brócoli, 254 g/día de sardinas, 200g/día -peso en crudo o 400g en cocido- de lentejas o 141g/día de almendras. Por tanto, si bien se puede cubrir el calcio con otros alimentos, una dieta sin lácteos es difícil de llevar.

Continuar leyendo el artículo aquí: Los lácteos en el contexto de una alimentación saludable