Dado que a mayoría de los superalimentos conocidos pueden crecer en los campos españoles y soportar perfectamente las condiciones climáticas, muchos de ellos son elementos habituales dentro de la dieta mediterránea.
Recientemente han tomado mucho protagonismo, gracias a la tendencia de consumo de productos más naturales, orgánicos y menos procesados. Siendo que esta clase de alimentos son ricos en vitaminas y minerales, los hacen muy llamativos para el consumidor.
De ahí, que el sector encargado de la producción y distribución de este tipo de productos, haya crecido sustancialmente a la par de la demanda. España se ha convertido en líder de producción y venta de superalimentos, los cuales han disparado su consumo en al menos 1.000% durante los últimos años.
