La gestión logística de la última milla

La gestión logística de la última milla

Al considerar la oferta del servicio de ventas en línea de cualquier empresa, la última fase de este proceso, es decir, la combinación de eventos que conlleva la entrega de la compra al cliente, se conoce como “la última milla”.

Como todo proceso reúne una serie de pasos articulados, iniciados a partir del pedido ya preparado y que terminan con la entrega en mano al cliente. La última milla  resulta la fracción más crítica en la cadena del e-commerce. Tanto es así, que esta parte del proceso puede representar hasta el 53% del coste total del traslado de un pedido, aunque solo constituya la parte final de la cadena de venta a distancia. Además, el prestigio de la empresa depende en gran medida del éxito final en la entrega -así como su fidelidad posterior a ella- basado en el juicio de valor del cliente.

Vamos a revisar a continuación algunas variables que influyen en la entrega de una compra realizada en línea, y aportar algunas sugerencias sobre cómo solventar los puntos críticos que se presentan. En ambos casos se requiere de una mente abierta que rompa paradigmas preestablecidos y que sea capaz de implementar soluciones innovadoras.

Variables que influyen en el desempeño de la última milla

En general, hay tres grandes áreas que abarcar en este sentido. Las referidas a los horarios de entrega de los pedidos, las concernientes al tamaño y volumen de la paquetería, y las referentes a los costos implícitos en el proceso de distribución. El proveedor de las entregas a distancia debe lidiar con diversas limitaciones, tales como horarios de entrega restringidos; movimiento de tráfico lento en zonas urbanas congestionadas, con tiempos de entrega cortos; pequeños volúmenes de entrega a distancias considerables; acceso a inmuebles en pisos altos sin ascensor; fallas en la comunicación entre repartidor y cliente, etc.

Sugerencias para solventar los puntos críticos de la última milla

Como en cualquier proceso productivo o comercial, los problemas se solucionan -en principio- mejorando el desempeño en la labor realizada. Para ello, se pueden implementar pequeños cambios innovadores que representen ventajas competitivas, redundando a su vez en una mejor apreciación del público receptor del servicio. La tecnología puede ayudar a mejorar gran parte de los puntos álgidos referidos al desempeño de los servicios relacionados con la última milla. Mejorando los procesos de automatización, haciendo mas eficiente el manejo de la data y flexibilizando el intercambio de información en la red de distribución, se puede lograr el incremento en la eficiencia del “punto caliente” del comercio a distancia.

Concretamente, algunas de las prácticas que pueden mejorar el desempeño de la última milla son: desarrollar aplicaciones que contribuyan a mantener mejor comunicados al proveedor, repartidor y cliente, que optimicen además de forma automática las rutas de entrega; ampliar los horarios de entrega, considerando la posibilidad de extenderlo a horarios nocturnos -o cercano a ellos- para evitar regresar una segunda vez; implementar centros de recogida de paquetes; y utilizar coches pequeños monovolumen en zonas urbanas congestionadas.

El reto de las compras electrónicas en el sector alimentario en España

El reto de las compras electrónicas en el sector alimentario en España

Según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) el comercio electrónico en España se ha triplicado en los últimos seis años. Además, prácticamente la mitad del volumen total de compras realizadas el año pasado (49,2%) fue en beneficio de páginas web españolas.

Por otra parte, al revisar la distribución por renglones de las compras electrónicas en nuestro país, la alimentación está ausente de los tres primeros puestos, siendo éstos ocupados por las agencias de turismo, boletería aérea y prendas de vestir. Tomando en cuenta que se trata de un renglón fundamental del comercio, resulta relevante que la oferta electrónica en alimentación no se encuentre aun entre las de mayor demanda en el país.

Características de los clientes del sector en España

Nuestro país se caracteriza por una amplia red de pequeños, medianos y grandes establecimientos comerciales suplidores de alimentos. Para las generaciones de edad mas avanzada es un hecho socio-culturalmente establecido el salir a “hacer la compra” en ellos, casi a diario.

Mientras, al otro extremo, las nuevas generaciones prefieren hacer compras de forma abreviada y práctica, y no temen hacer uso de las herramientas tecnológicas, que manejan de forma natural. En medio, las generaciones maduras, migradas tecnológicamente, también recurren en ocasiones a la tecnología para hacerse la vida mas fácil. Las tres representan un desafío al potencial de expansión de la venta a distancia por vía electrónica.

El reto del comercio electrónico en España

Según la opinión de Juan José Montiel, consultor especialista en e-commerce, el comercio electrónico en el sector alimentario en España se encuentra en plena aceleración e incremento, y es imparable.

Sin embargo, el éxito del reto y su mantenimiento en el tiempo dependerá de cuán bien responda el sector a las expectativas de estos tres grandes grupos de consumidores. En el caso de la tercera edad, la estrategia en este grupo etario debe asegurar el desarrollo de páginas web de fácil uso y que brinden una experiencia confortable. Así como han adquirido nuevas destrezas en la utilización de los móviles inteligentes por razones prácticas, este grupo requiere soluciones tecnológicas apropiadas, que los motive suficientemente a sustituir su comportamiento diario de compra presencial.

Una estrategia mas flexible se requiere para motivar al cambio a las personas de mediana edad. Quizá el grupo mas fácil de ganar directamente para el e-commerce en alimentación sean los mas jóvenes, los nativos digitales, para quienes la comunicación y el intercambio pasan en gran medida a través de sus equipos de telefonía móvil.

¿Qué otros detalles son relevantes en el e-commerce en el sector alimentación?

En general, son los mismos referentes que garantizan la calidad de un servicio que surta productos de alimentación de forma presencial. Entre ellos, tenemos la diversidad en la oferta de los productos del catálogo virtual versus el inventario en tienda física, la calidad de los productos frescos, los tiempos de entrega de la orden de compra y los costos implícitos en su traslado, entre otros.

Perfil del consumidor español de los nuevos tiempos

Perfil del consumidor español de los nuevos tiempos

El informe presentado por la firma consultora Euromonitor Internacional devela una serie de características sobre los consumidores españoles, necesarias a tomar en cuenta para establecer estrategias comerciales a pequeña y gran escala.

Este informe -publicado en el primer trimestre de 2019- muestra lo que define al nuevo consumidor español. Los dos rasgos permanentes en todo el estudio podrían resumirse en que trata de ser auténtico y está en búsqueda de satisfacer su individualidad.

Rasgos de definen al consumidor español en 2019

  1.  El público español compra actualmente menos volumen, pero dispensa mayor cantidad de dinero en cada compra. Esto indica que se va volviendo mas selectivo en la escogencia de los productos y conoce lo que busca, o se informa sobre ello.
  2. El informe muestra el abandono progresivo del consumo de productos genéricos, creando un gusto por experimentar productos auténticos y originales, en productos tan dispares como las cervezas premium y artesanales, los vinos ecológicos, chocolates gourmet, y hasta café en cápsulas.
  3. Con el incremento en la conciencia hacia el cuidado personal y el del planeta, los españoles están dispuestos a pagar mas por productos con valor añadido de bienestar y practicidad. De ello se deriva el boom de los alimentos saludables que vienen ya preparados para llevar.
  4. Aunque el precio sigue siendo importante para el cliente -manteniendo el principio de buscar la mejor calidad al menor precio- el consumidor español está dispuesto a pagar mas por un artículo de mejor calidad que garantice su bienestar real. Sin embargo, no ha abandonado la compra de marcas de distribuidor, volviéndose solo mas selectivo respecto a su calidad.
  5. El consumidor sigue teniendo en cuenta la recomendación directa de boca en boca, proveniente de otros compradores, solo que ya no se realiza únicamente de forma presencial, sino a través de la comunicación por las redes sociales. Éste es actualmente un elemento muy importante a tomar en cuenta para la promoción y creación de tendencias en el comercio moderno.
  6. Otro aspecto a tener en consideración en estos tiempos es el requerimiento por lo inmediato. Los consumidores españoles podrían considerar el compartir sus datos personales -al menos en parte- siempre que la empresa responda con un servicio rápido y eficiente. La inmediatez rige gran parte del mundo moderno.
  7. Por otra parte, el consumidor ha aprendido a utilizar las herramientas digitales a su favor, de manera de conectarse y desconectarse a voluntad. El “social selling” debe tomar en cuenta este uso a voluntad de las redes a fin de enfocar sus recursos para cambiar la atención del cliente desde el “storytelling” -que regía anteriormente la base de comunicación- hacia el “storydoing” -el nuevo paradigma que rige al comprador- que exige que no solo se comunique el mensaje de la empresa, sino que éste también se lleve a cabo.
  8. También relacionado con el punto anterior, los consumidores actuales están cambiando su adhesión a las “love brands” hacia la fidelidad a marcas comprometidas con sentido social global, y que lo demuestren.